17 de abril. Mi Banda Sonora.

Mañana es el Record Store Day, evento importado de países anglosajones (creo que es yankee pero no estoy seguro) con el que celebrar la existencia, todavía, de las tiendas de discos. Mañana hay sarao en La Casa de Atrás, en Power Records y una feria del disco en Bilborock. Mañana trataré de acercarme a la capital. ¿Que porque la banda sonora de hoy se introduce mirando al futuro más cercano? Sinceramente, no lo sé. Será que pensar en mañana es, posiblemente, lo más interesante que me ha pasado hoy, amén de recopilar fotos de viajes a Italia para hacer un nuevo Hoffman. ¡A tope!

Ciñéndonos, por tanto, al objeto de esta sección, hoy me ha dado por escuchar cosas nuevas. Discos de los que he leído últimamente bastantes parabienes. Han sido dos: “Goon” de un tal Tobias Jesso Jr. y luego un grupo llamado Alvvays con álbum homónimo.

Del primero diremos que se trata del disco de un mozalbete que suena muy intimista, muy romántico, muy delicado y tal, con el piano como principal acompañamiento y que a veces me recordaba a Elton John y otras a Iron & Wine, por ejemplo. Bien, quizá merezca alguna escucha más. Ni me ha encandilado ni me ha disgustado. Cero grados.

Los Alvvays es el típico tratado de indie-pop con ciertas reminiscencias C86, todo como muy escocés, sonando todo muy a Camera Obscura o The Pains of Being Pure at Heart y ya. Cero sorpresa. Guárdate para alguna fiesta el primer corte del álbum, “Adult diversion” (aunque algunos verán un hit más identificable en el siguiente, “Archie, Marry me”) y ya. A otra cosa, mariposa.

A otra cosa maravillosa, esto es, dosis diaria del PUTO MEJOR DISCO DE 2015: “Carrie & Lowell” de Sufjan Stevens. Si el disco ya me parece una obra de arte sin aún habérmelo comprado y, por tanto, sin haber accedido a sus letras, al leer esta reseña en Indiespot, en un post sobre los mejores álbumes de lo que llevamos de año, hace que mi fiebre hacia el mismo haya vuelto a aumentar. Se sale.

Y ésta, amigos, ha sido la banda sonora de hoy, 17 de abril de 2015.

9 de abril. Mi Banda Sonora.

El día de la presentación de las #EdusoHistorias le dije a Endika que iba a ir a ver a los Jayhawks. Días después, de cara a organizarme con cierta antelación, se lo comenté a Ana y me advierte que ella ese día – este próximo sábado – tiene cena con las amigas. Cedo. Me quedaré con Nicolás. Admito que mis demandas de actividades extrafamiliares son muchas más que las de ella por lo que, cuando Ana tiene algo, he de ceder. Claro que me habría gustado ir a ver a los Jayhawks pero tampoco es que pase nada. Reconozco, de hecho, que no son una banda de cabecera para mí. Es más, de cabecera, en el caso de la banda americana, es, para mí, su disco “Smile”. Y esto es así porque el “Smile” fue uno de los discos Gong.

Yo trabajé en una cadena de tiendas de Discos Gong en 2001. Más o menos unos seis o siete meses. Al trabajar en una tienda de discos obviamente podías poner música. Al ser varias las personas que trabajábamos allí, nos turnábamos a la hora de poner tal o cual CD. Coincidí con varias personas currando allí. A varias de ellas les tengo una especial estima. Cada uno tenía su estilo y sus discos preferidos pero, en la época que yo estuve allí trabajando, hubo unos cuantos discos que, por decirlo de alguna manera, alcanzaron una especie de quorum entre los trabajadores gustando a casi todos por igual y, por ello, se pinchaban una y otra vez, con gran asiduidad. Dos de los que más recuerdo – quizá porque los descubrí entonces y porque fueron los que más me gustaron (y me siguen gustando) – son el “Moon Safari” de Air y el mencionado “Smile” de los Jayhawks.

El sábado no voy a ir a ver a los Jayhawks pero esta mañana me he puesto el “Smile” y he pasado un momento muy agradable escuchándolo y recordando las divertidas tardes en Gong.

Por la tarde, otra sesión en vena del último de Sufjan Stevens.

Y esta, amigos, ha sido mi banda sonora de hoy, 9 de abril de 2015.

PD: A Endika – el mismo al que le decía que iba a ir al bolo de los Jayhawks – le he prometido que mañana escucharé el nuevo disco de Death Cab for Cutie, “Kintsugi”, y otro viejo de la banda de Gibbard y compañía, el “Transatlanticism”. Entiendo que esta intención será más fácil de cumplir que la otra.

8 de abril. Mi banda sonora.

Subieron los precios. Tanto del de Noel Gallagher como del de Caribou. Bueno. Pues no los compro pero los sigo escuchando. Mientras iba al curro el “Our love”. Un disco de electrónica de club nocturno (de club nocturno light, pijo) escuchado en un soleado, luminoso y primaveral día.

La fiebre musical de la semana (ya hace mucho que no encabezo un post con ese título), del mes y entiendo que será una de las del año es, sin duda, “Carrie & Lowell”, el último trabajo de Sufjan Stevens. Tres veces seguidas lo he escuchado esta tarde. Y a cada escucha, me gusta más. Una maravilla.

Esta ha sido mi banda sonora del 8 de abril de 2015.

31 de marzo. Mi Banda Sonora.

chicas

Esta mañana me ha costado mi tiempo llegar al aula 302 de la Universidad de Deusto. Bueno, supongo que a un aula 302 de la Universidad de Deusto. La clase en cuestión era la de #GizaSareaUD, capitaneada o coordinada, que no impartida, por Asier Gallastegi. Ahí hemos estado, Asier Félix y yo, charlando con las chavalas y chavales, con los futuros Educadores Sociales, de eso, de la profesión, de las TIC y, claro, de las #EdusoHistorias. Que me ha costado llegar, decía. Y en ese trayecto he aprovechado para darle otra vuelta al disco de Noel Gallagher. Y ya, decidido, si el martes de la semana que viene sigue a ese precio o a uno parecido, me lo compraré. Los cinco últimos temas (de diez) de ese “Chasing yesterday” me han parecido realmente buenos (los otros cinco un poco más anodinos, la verdad)

Por la mañana me ha llegado el segundo volumen de ¡Chicas!, recopilatorio de voces femeninas de la España de los 60 y 70, onda yeye, con guiños souleros y demás. Sólo he escuchado la cara C (la cara A del segundo disco) y, por ejemplo, me ha sorprendido muchísimo descubrir todo un temazo titulado “Contigo” interpretado, atención, por Paloma San Basilio. Ahí queda eso.

Yendo al curro, lo nuevo de Sufjan Stevens, “Carrie & Lowell”, que ya se puede escuchar íntegramente en Spotify. Precioso, delicado, emotivo, cautivador, bonito. Muy bonito. Sofisticado folk-pop preciosista, accesible para todos los públicos. Me ha encantado. Le seguiremos dando más escuchas.

Esta ha sido la banda sonora de mi 31 de marzo de 2015.