Las fiebres musicales de enero (y II)

Ya os lo expliqué más o menos ayer por lo que no me detendré más. Hoy os presento una serie de canciones editadas en lo que va de año y que, por hache o por be, han llamado mi atención. Estos temas los voy almacenando en una lista de Spotify que lleva por título 2017. Llego a ellos fundamentalmente a través de mis habituales garbeos por diferentes webs musicales, consultando publicaciones en papel, atendiendo a lo que dicen mis influencers musicales, escuchando la radio o podcasts y mediante las sugerencias que la mencionada plataforma de música en streaming me oferta a través de una lista que se actualiza cada semana basada en mis gustos y que se llama ‘Radar de Novedades’.

Con todo y a fecha de ayer, lunes, 30 de enero, las canciones guardadas en 2017 son un total de 29 pero por no extenderme y porque de entre esa casi treintena hay cosas que me gustan más que otras, propondré aquí un top ten con las que más me han enfebrecido. Escrito esto (y la entrada de ayer), veremos si soy capaz de mantener esta costumbre cada final de mes. Otro propósito más.

Mis canciones de enero de 2017:

10.- FATHER JOHN MISTY: “Pure comedy”. Vuelta a la palestra del también baterista de los Fleet Foxes, que ofreciera uno de los conciertos que más disfruté el pasado año (su actuación en el BBK Live) Y regresa en la misma línea que lo dejó con su exitoso “I love yoy, honeybear”. Esto es, con composiciones evocadoras, como crooner conquistador (será la compañía del piano, pero a mí me ha recordado un montón al mejor Elton John y al mejor Rufus Wainwright) y canciones redondísimas como es el caso de esta “Pure comedy”. Sigue inspirado el muchacho.

9.- MAGA: “Por las tardes en el frío de las tiendas”. Otro regreso de una de las bandas que siempre me han resultado más personales dentro de la escena del indie-pop patrio: Maga. El primer adelanto de su nuevo álbum, “Salto horizontal”, me parece un ejercicio de pop luminoso, accesible, llamado a ser uno de los hits más reconocibles de los sevillanos. Con este adelanto (bueno, ya se puede escuchar otro tema titulado “Báltico” pero aún no lo he hecho), hay muchas ganas de escuchar el álbum entero.

8.- RUFUS T. FIREFLY: “Magnolia”. Esta banda no me llamó nada la atención con su anterior trabajo. Y, de hecho, no esperaba nada de ellos. Pero he ahí que escucho este tema, “Magnolia”, que también da nombre a su nuevo disco, sin saber que eran ellos y me atrapa irremisiblemente. Tiene un punto al tema “Race for the prize” de los Flaming Lips que me encanta. Habrá que darles una oportunidad y escuchar el disco entero.

7.- THE FLAMING LIPS: “We a family”. Y hablando de los Flaming Lips… Wayne Coyne y compañía tienen nuevo trabajo. Lleva por título “Oczy Mlody” y, como no podía ser de otra manera, es una preciosa ida de olla marca de la casa. Todo OK. Me quedo con el tema que cierra el álbum, “We a family”. Son grandes.

6.- OF MONTREAL: “Internecine larks”. Venga, sigamos jugando en la misma liga, la de la psicodelia pop. Otro de sus grandes representantes en los últimos años han sido los estadounidenses Of Montreal. Los de Kevin Barnes acaban de editar un EP titulado “Rune Husk” en el que se encuentra este tema, “Internecine larks”. Una pieza hipnótica y lisérgica para pegarse un bien viaje de 4 minutos y pico. Fantástica.

5.- SONDRE LERCHE: “Soft feelings”. Ahora nos ponemos el traje ochentero para abrazar lo nuevo del noruego Sondre Lerche. Ecos de New Order por aquí, los Pet Shop Boys por allá… Y la certeza de que estamos ante un pepinazo rompepistas para la juventud esa que aún sale de noche.

4.- LOS PLANETAS: “Espíritu olímpico”. Hablando con las amistades, ya les he dicho: más de lo mismo, no hay mucho riesgo, absolutamente reconocibles, canción (ésta y su cara B, “Voy a por tabaco”) netamente planetera, etcétera. De acuerdo con todo. Pero redonda. Temazo de los granadinos. Igual me traiciona mi condición de fan de J y cía pero insisto: temazo.

3.- TEN FÉ: “Twist your arm”. Pues el descubrimiento para servidor del mes, corresponde a este dúo londinense llamados Ten Fé de los que no había oído hablar en la vida y que me han llamado la atención gracias a este tema, “Twits your arm”. Ejercicio de synth-pop oscurito, onda Depeche Mode, con un toque comercial ideal para convertirse en agradable éxito de radiofórmula. Habrá que seguirles la pista.

2.- SLOWDIVE: “Star Roving”. ¡Viva el Shoegazing! ¡Viva Creation Records! ¡Vivan los Slowdive! Una banda favorita que regresan con nuevos temas después de que su última referencia date del año 1995, o sea, 22 años. Y regresan con una señora canción prototípica de los que somos fans, pues eso, de las bandas que se miran los pies al tocar y que editan para Creation. Putos amos.

1.- BIZNAGA: “Los cachorros”. Van a ser estos chicos quienes se lleven el honor de hacerse con el oro de mi enero de 2017. Y no sólo por esta canción, “Los cachorros”, sino por el disco entero, “Sentido del espectáculo”. Álbum arrollador de punk-rock oldschool (¿soy el único que cree percibir el punk inglés de finales de los 70?), cargado de actitud. Más allá de la palabrería barata que yo pueda escribir, está decidido que esta va a ser mi primera adquisición discográfica editada este año (lo del single de Los Planetas no cuenta porque es por completismo), adquiriendo, por tanto, muchas posibilidades de que este sea uno de los discos del año para mí. Háganse el favor y escúchenlo.

3 de agosto. Mi banda sonora.

Lunes post-vacacional. Calma. Tiempo de asueto rural. Jamadas, piscina, paseos, más jamadas, lectura y más piscina. Poca música elegida por mí. Sólo en el coche. A bote pronto, Pulp, Belle & Sebastian, Las Ruinas y Los Planetas. Quizá algo más pero no me acuerdo.

Esta mañana ya en casa he puesto el LP de Sufjan Stevens y un single de The Tremeloes (en la imagen) que encontré de casualidad en una tienda de productos de segunda mano en Logroño (¡vaya temazo la cara B, por cierto!)

A la tarde, a través de Spotify, me he escuchado el nuevo disco de L.A. A mi cuñada Vanesa le encantaron este fin de semana en Santander y habida cuenta de que van a actuar en el Ebrovision y de que voy a ir a dicho festival, habrá que darles una vuelta. En esta primera escucha, este “From the city to the ocean side” me ha parecido muy elegante.

Ya. Otro día más y mejor. Este post sobre mi banda sonora del lunes 3 de agosto de 2015 me sirve para ir volviendo a la normalidad, a la rutina, aunque ésta también haya estado presente en estas dos semanas de vacaciones.

Buenas noches.

4 de julio (2009). Mi Banda Sonora.

Toda la peña poteando en Zaballa y cenando bocatas en Gernikako Arbola. Yo arriesgando con los tragos y ella recogida pronto para prevenir ojeras. El viernes 3 de julio hizo un calor sofocante. El 4 ya, tal.

Nunca había dormido en la casa de Pedro y Bego, en la cama de Adrián. Mi hermano me despertó y me confirmó que, efectivamente, ya tal.

Yendo a casa, a mi casa – y es que la casa de los padres siempre será la casa de uno – no veía Sestao. Era un día gris, cargado, abigarrado por las nubes y que anticipaba lluvia. Los pronósticos no se equivocaban.

Desayuno con mi tío, con mis padres, con Judith. Y un cigarro con Vanessa, mi sobrina. Llevaba cerca de once meses sin fumar. Hoy, 4 de julio, sabía, lo sabía desde hacía semanas, que iba a recaer.

Llega David. David retrata una casa en modo zafarrancho. Un piso de apenas 70 metros en el que hay demasiada gente acicalándose. No muchos nervios. Los justos. Me fumo otro cigarro. Ya sabía yo que iba a recaer hoy. Once meses.

Mi hermano Jose ha lavado el coche. Me ha lavado el coche. Mi coche. En él me lleva. A mí y a mis padres.

Y allí están todos. Mi cuadrilla. Su cuadrilla. Mi familia. Su familia.

Cuando ella llega vuelvo a notar unas mariposas en el estómago. O algo así. Una sensación, confesémoslo, que había ido desapareciendo conforme iba pasando el tiempo. Algo normal, algo asumido que hoy, 4 de julio, en cambio, renace. Curioso.

Noemí y sus compañeros han adaptado maravillosamente bien una serie de canciones a cuarteto de cuerda. “Svefn-g-englar” de Sigur Ros; “Wathever” de Oasis; “All you need is love” de los Beatles; “Lovers in Japan” de Coldplay. No en ese orden. Y puede que me deje alguna. Los nervios. Los justos.

David retrata a los recién casados, nos retrata, en un parque húmedo, mojado. David retrata a los invitados en el mismo parque. Algunos invitados beben ya en los bares cercanos al parque.

El coche de Alfredo nos conduce a la torre. La torre desde la que vemos el pueblo. Mi pueblo. Nuestro pueblo. No vemos Sestao. No vemos La Arboleda. No vemos casi Cruces. El sábado 4 de julio ya, tal. Los pronósticos no se equivocaban.

La torre tiene una terraza. Una terraza desde la que compartimos vino y viandas. Y besos y abrazos. Y primeras charlas. Y primera sensación de que hoy estamos con todos y con nadie. Y más cigarros. Llevaba once meses sin fumar. Sabía que hoy iba a recaer.

Entramos al comedor gesticulando absurdamente – al menos, yo – al ritmo de “Viva la Vida” en una versión en directo. Caluroso recibimiento. El evento influye, claro, pero creo que la canción es determinante. De hecho, se convierte en la canción, en la banda sonora del 4 de julio. El vino también influye.

La gente se va (nos vamos) a emborrachar. Es una comida larga, muy larga, con mucho tiempo entre platos. Un tiempo que se llena de plática y de alcohol. Estoy extasiado. Afuera, en la terraza de la torre, llueve. Estoy extasiado. Estoy feliz.

No es un vals. Es “All you need is love”. Se han roto las hostilidades lúdicas con esa canción. Las hemos roto con esa canción.

Y no sé. Intentamos que la mayoría de la gente tenga su canción. Todas ellas formarán mi banda sonora del 4 de julio. A saber… “Real gone kid” de Deacon Blue para Pedro; una de Miguel Bosé para José; ¿Los Pecos para Loli?; mi padre se desgañita con mi suegro cantando “Soy Minero” de Antonio Molina; Judith tiene el “Satisfaction” de los Stones; Eneko “Live Forever” de Oasis; David el “Rock’n’roll” de la Velvet; Raúl tiene “Hoppípolla” de Sigur Ros (produciéndose un gran momento con todo el mundo sentado en el suelo); Javi tiene “El pasaporte” de Los Brincos (que yo descubrí en su boda); Rober tiene a Depeche Mode o a Héroes del Silencio (o a los dos); Diego (y su aclamada mariquita en la solapa) se luce con el Fary (true story); “Un buen día” de Los Planetas para muchos; y muchos otros tienen más pero no me acuerdo; no son todas las que están o no están todas las que son. Los nervios. Los justos.

Algunos de mis amigos han roto una mesa; Ana y yo subimos a una silla; se sacan pintxos que apenas se comen; estoy sudando; la gente se va a los bares; nosotros también. Estoy haciendo algo que siempre me había parecido ridículo; afuera, en la terraza de la torre, llueve. Estoy extasiado. Estoy feliz.

El domingo 5 de julio muchos se han descargado como tono de móvil “Viva la Vida” de Coldplay. No en la versión en directo que triunfó ayer. No era una canción pensada para nadie y, sin embargo, se acabó convirtiendo en la canción de todos. Una canción a la que le tenía un poco de tirria por la excesiva saturación, por habérmela tragado día, tarde y noche en la radio del coche que alquilamos cuando fuimos a la Toscana y que sólo sintonizaba bien una emisora italiana que, como digo, emitía a todas horas el hit de Chris Martin y compañía. Una canción que, sin embargo, se acabó convirtiendo en la banda sonora del sábado 4 de julio de 2009.

* Sí, hubiera quedado guay haberla publicado el pasado sábado pero no era plan.

21 de mayo. Mi Banda Sonora.

Sigo completando discografía planetaria gracias a la decisión de Subterfuge de reeditar singles de la banda granadina. Esta mañana he recibido el “Punk” de Los Planetas y ya pues lo hemos puesto en casa. Luego me he puesto, casi seguidos, los dos discos de Los Fresones Rebeldes. Como he comentado a las amistades de Facebook, últimamente me ha dado un poco por ahí.

Ayer Penny Lane DJ recordó a su audiencia, también en Facebook, que se han cumplido diez años de la edición del “A certain trigger” de Maxïmo Park. Un buen disco que, dicho sea de paso, es de los que mejor han envejecido de esa hornada de bandas que nacieron en la década pasada bajo la etiqueta del post-punk y catapultadas por la NME. Así lo he atestiguado tras ponérmelo esta tarde en Spotify.

El Purple Weekend ha anunciado un nombre para su edición de 2015. Unos tales The Jay Vons, yankees ellos, que, al parecer, van a editar un 7 pulgadas en España a través de el sello La Castanya. Supongo que esa referencia que edite la escudería catalana será la única que existe en Spotify, “Days Undone / Night (was stealing from the sun)”. Sí, la he escuchado y suena que te cagas. Soul enérgico y luminoso que tiene pinta de molar muchísimo en directo.

Y hablando de molar mucho en directo y habida cuenta de la imponente presencia de un hammond en los temas de los Jay Vons esos, me he acordado de lo bien que me lo pasé las dos veces que vi a The James Taylor Quartet y me he acordado que la canción “Stepping into my life” me enfervorizó mucho en su día y, con todo, pues me he puesto su “Extended play”.

Y, claro, he pensado que el sábado podría llevar en la maleta de CDs (sí, amigos, de CDs… Aunque sea poco cool, confieso que no voy a pinchar en vinilo, si no en CD) ese tema de la James Taylor Quartet y también, por qué no, algo de Los Fresones, etcétera… Sí, gente, sigo diseñando, aunque sea mentalmente, la música que pondré este próximo sábado en el Satélite T tras el bolo de Cooper… Molaría veros.

Y esta, camaradas, ha sido mi banda sonora de hoy, jueves, 21 de mayo de 2015.

8 de mayo. Mi Banda Sonora.

Antes de nada… El pasado 6 de mayo debió publicarse Mi Banda Sonora pero creo que sólo guardé borrador y no la publiqué. O algo así. No sé, lo que sea, pero que la hubo, mirad:

Mi vida en los últimos días se puede resumir en vómitos y diarreas. Desgraciadamente, no míos. Ojalá. Son del cachorro. El puto virus sigue acompañando al chiquillo y, aunque creemos ver signos de que poco a poco abandona su cuerpo, ahí sigue, el hijoputa. En fin.

Hoy he vuelto al trabajo y este hecho me ha permitido que en el ordenador haya escuchado el EP de Los Planetas, “Dobles fatigas”, y el disco de Blur, “Te Magic Whip”. Al ejercer una labor de acompañamiento a la tarea profesional, no les he podido prestar especial atención a pesar de ser dos grupos a los que siempre he seguido. Bueno, ya los escucharé con más ahínco. De primeras y atendiendo a sensaciones superficiales, el de Blur me ha sonado mejor pero a saber.

Esta, amigas y amigos, ha sido la banda sonora de mi 6 de mayo de 2015.

Hoy también. Escasa, como estos últimos días. Desde el ordenador y en el curro. Descubriendo novedades discográficas y algún que otro trabajo pretérito. En este último caso la primera parte de la tarde la he dedicado a escuchar varios albums de Ty Segall. Después, tras unas escuchas a diversas playlists, me acordé que el otro día vi en el escaparate de Long Play de Barakaldo el nuevo trabajo de los Django Django (cuyo debut fue, para mí, el mejor disco de 2012), titulado “Born under Saturn”. Escuchado en Spotify, se gana nuevas audiciones y la probabilidad de que acabe comprándomelo.

Pocas emociones por lo demás. Hoy he empezado a notar la fiebre gualdinegra de cara al partido del domingo (último de la liga regular pero espero que no de la temporada en Lasesarre) aunque no le haya dedicado entrada al respecto. El lunes habrá que resarcirse y espero que contando buenas nuevas. Hasta entonces. Buen fin de semana.

Esta ha sido mi banda sonora del 8 de mayo de 2015.