Cienfiebres Musicales. Especial Cosecha 2020 (III)


Episodio dedicado a los que han sido mis discos favoritos de 2020. Cinco referencias nacionales, cinco internacionales y mención a unos cuantos álbumes más que me han hecho disfrutar este aciago año. Espero vuestros comentarios.

Suenan:

WHAM: Last Christmas (sintonía)
LOS ESTANQUES: Juan el largo
EXPLODING FLOWERS: A daunting thought
CONFETI DE ODIO: Ansiedad (has vuelto a mí)
COLORAMA: Except you
PIGMY: Almendros en flor
HEATHER TROST: Jump into the fire
FUTURO TERROR: Komsomol
GARY OLSON: All points North
LOS ENEMIGOS: La costumbre
KATY J PEARSON: Take back the radio
JOEL SARAKULA: In trouble (CdF – Cosecha’18)
FINO OYONARTE: Casualidad (CdF – Cosecha’18)

Cienfiebres Musicales #9: Bares, ¡qué lugares!


Instigado por el extraordinario retrato que Holden Fiasco realizó hace unas semanas a El Tubo en su blog y partiendo de la máxima expresada por David Andrés, aka Kalbo, de que los bares son esenciales, el noveno episodio de Cienfiebres Musicales va dedicado a los garitos, máxime en un momento en el que, a consecuencia de la maldita pandemia, están en el punto de mira.

Eso sí, mi pequeño homenaje, aunque se haga extensible a todos los bares en general, está dirigido a cuatro establecimientos que, en mayor o menor medida, me han influido en mi biografía personal y musical; cuatro garitos de mi pueblo, Barakaldo, que han sido importantes para un montón de gente: Aterpe, Alaska, Tubo y Panorama.

¡Fuerza y ánimo! ¡Va por ustedes!

Suenan:

LA HABITACIÓN ROJA: Crónico // GEORGIE FAME: Somebody stole my thunder // OASIS: Married with children // PARÁLISIS PERMANENTE: Héroes // GABINETE CALIGARI: Tócala Uli // LOS ENEMIGOS: La cuenta atrás (2020) // PET SHOP BOYS: Happy people // BAND À PART: Templos y neones // JUAN MURO: Teu sapato // LOS JAMBOS: Noche de diez

Cienfiebres Musicales #4: It’s alive


La música en directo en tiempos de pandemia. Conciertos aplazados, subsistencia de promotoras, revisión del modelo de los macrofestivales, nuevos hábitos para asistir a bolos… de esto y más va el número 4 de mis Cienfiebres Musicales. Todo ello aderezado con una gran banda sonora:

Ramones, Star Trip, Brighton 64, Supergrass, We are Standard, Bettye LaVette, Villapellejos (en directo desde La Boheme de Bilbao), Los Enemigos, Apartamentos Acapulco, Dexter Gordon y Lou Donaldson.

Espero que os guste.

* El artwork, como siempre es obra de Javier Aldana.

Algunas recientes fiebres musicales

He tenido fiebres musicales últimamente, claro. Me apetece hablaros de ellas. De forma intrascendente, claro. Así, por comentar y tal. Sin profundizar, obvio. Para qué. Según me va viniendo, va.

Lagartija Nick. Nunca he sido fan. Ni lo voy a ser. Pero su último disco, “Los cielos cabizbajos”, me ha emocionado… su temática, su portada, su música… lo he intentado con los anteriores y como diría aquel, no es no.

Los Enemigos. A raíz de esta entretenida (y extensa) entrevista a Josele Santiago en la Jot. Y tampoco me haré fan pero su disco “La cuenta atrás” me ha encantado. Otro al que le he dado vueltas, “La vida mata”, en cambio, me ha recordado por qué no me molaban. Y no sé explicar ni lo uno ni lo otro.

Amaia. Sí, Amaia. Sí, la de OT. Después de Los Enemigos. No la había escuchado por el prejuicio del reallity y aún cuando voces para mí autorizadas la reivindicaban. Tanto en directo como en disco un producto (perdón) digno, bello, sofisticado y elegante. De lo mejor del año a nivel patrio.

Hablando de lo mejor del año (y con la vista ya puesta en empezar a pergeñar la consabida Cosecha del 19) algunos anticipos que estarán sí o sí en la misma: el de Doug Tuttle (“Dream road”) sencillamente maravilloso; el nuevo de Comet Gain (“Fireraisers forever”) que lo tiene todo para gustar a alguien como yo; el de Kiwanuka (“Kiwanuka”) que lo tiene todo para convertirse en clásico atemporal.

Nacho Vegas. No encuentro explicación. ¿La situación política me habrá llevado a él? Puede ser. El caso es que me está gustando muchísimo pero muchísimo más de lo que pensaba. Qué cosas. Fiebre con Nacho Vegas y con Woody Allen. Ya ven. Pero lo del neoyorkino lo dejamos para el improbable día que hablemos de mis fiebres cinematográficas.

Belle & Sebastian. A raíz de su último disco (la banda sonora “Days of the Bagnold Summer”) y confirmar, con sus nuevas canciones, que quieren regresar a sonar como en su maravillosa etapa Jeepster. Ojalá. El caso es que les debo un monográfico aquí. Me lo anoto en rojo en la libreta.

El BIME.En realidad me apatecía una crónica del festival que se celebró el primer fin de semana de noviembre en Barakaldo, pero al final, por hache o por be, nada. Decir que me lo pasé muy bien, que fue especial porque fui con Ana en plan novios y porque aunque no acudía con grandes expectativas en cuanto a lo musical, disfruté mucho con varios conciertos. Y todo pese a que el nombre que me hizo comprar el abono de cabeza, el de Michael Kiwanuka, acabó cancelando.

Enric Montefusco: atrayente. Debí prestarle más atención porque, a pesar de saludar a un amigo y charlar un rato con él durante su concierto (sin molestar, quiero pensar) el catalán me atraía, me llamaba (su último disco, “Diagonal”, me ha encantado, por cierto).

Amaia: ahí la descubrí. No digo nada más (amén del fenómeno fan que convocó y la sensación de que puede ser un icono entre el público gay… ¿puede ser?)

Kraftwerk: de lo que más me apetecía. No decepcionó. De hecho, flipé, sin ser yo seguidor de los alemanes.

Foals: me sentí viejo. Y agradecí sentirme así. Pues eso: que a lo mejor con veinte años los habría gozado pero ahora… amén que la fórmula ya me parece cansina. Aún así, sonaba increíble y entendería que se haya calificado de lo mejor del festival. Pero a mí, bluf.

Morgan: psché. Abandonamos sin verlo acabar. Todo el mundo me los recomendaba encarecidamente. Yo no los conocía. Es más, pensaba que cantaban en castellano y que iba a ser una onda Vetusta Morla o algo así. Pues no. Ni parecido. Aún así una cosa muy muy normalita. De esas que no acabas de entender su éxito.

Los Estanques: guau. No me compraría sus discos pero les volvería a ver en concierto. Una propuesta curiosa en la que se entremezcla el rock sinfónico, con el free jazz y el pop (de querencias andaluzas, aunque facturado en Cantabria). No es mi rollo pero me dejó clavado.

Carolina Durante: su cantante es muy chillón y me pareció que el sonido no les favoreció. A pesar de ello, me gustan mucho y tienen un arsenal de canciones-himno. Me apetecía mucho verles y me quité el chinche, aunque no fue la hostia.

The Divine Comedy: Neil Hannon es el puto amo y nunca falla. A pesar de ello, no ha sido el mejor concierto que les he visto y, para más inri, se encontraron (nos encontramos) con una parte del público mal educada e irrespetuosa (por cosas así es por lo que cada vez me dan más pereza los festivales)

Brittany Howard: el (otro, junto a Amaia) gran descubrimiento del festival. Un abrasivo recital de soul, rock y gospel que nos dejó perplejos. A darle a los Alabama Shakes (aunque me temo que los discos no me van allegar tanto)

Jamiroquai: pensaba que iba a ser la anécdota, la broma (de mal gusto al ver que anunciaban que había sido diagnosticado de amigdalitis por la mañana) o la gracieta del festival y, desde que comenzó y hasta que terminó (casi dos horas, si la memoria no me falla), me dejó ojiplático, boquiabierto y haciéndome bailar (sí, bailar, yo) aunque no quisiera. Impresionante deleite de soul, funk con un Jay K en un estado de forma deplorable pero al que hay que aplicarle eso de “el que tuvo retuvo” (además de estar excepcionalmente acompañado por coros y orquesta). El concierto del BIME y uno de los conciertos del año.

Ale, fin. En los próximos días, más música.

*La foto, una de las pocas decentes que hice en el BIME. De Neil Hannon y sus Divine Comedy.