Cienfiebres Musicales #11: El mejor año de la historia de la música.


Gracias o por culpa de un artículo del periodista Carlos Benito de hace diez días – ¿Cuál es el mejor año de la historia del rock? -, me pasé una sobremesa entera tratando de dirimir cuál es, bajo criterios personales y emocionales contrastados con conclusiones más comunitarias, el mejor año de la historia del pop-rock.

Fue tal el análisis que sería una pena que mis resultados se quedasen en un mero comentario en un hilo de Facebook. Por ello, he decidido traer ese clásico debate melómano a Cienfiebres Musicales para que protagonice el episodio número once.

¿Quieres saber cuál ha sido, en mi opinión, el mejor año de la historia de la música?, ¿o mis años favoritos de cada década desde los 60 hasta la actualidad? Pues dale al play, disfruta de la música y comenta, dilapida o alaba mis elecciones. Aquí te espero.

Suenan:

CAL TJADER’S MODERN MAMBO QUINTET: Autumn leaves
CHAD & JEREMY: Rest in peace
COLIN BLUNSTONE: Caroline goodbye
THE BODINES: Theres
LILYS: A nanny in Manhattan
THE JAYHAWKS: I’m gonna make you love me
JOSELE SANTIAGO: Ángel
YO LA TENGO: Smile A Little Smile For Me
EXPLODING FLOWERS: Imagine all posibillities
FUTURO TERROR: Frío
LIGHTNING SEEDS: Pure
MIKEL ERENTXUN: Esta luz nunca se apagará

Mis 10 (internacionales) del 21 [LISTAS TONTAS]

“Le voy a mandar un wathsapp a Luisbe y le voy a proponer que publique otra como ésta pero de bandas internacionales”. Y lo hice, después de publicar Mis 10 del 21 nacionales. Y me consta que el bueno de Luis andaba dándole vueltas, pero supongo que con el verano de por medio, las vacaciones y demás, pues aún no he tenido tiempo. Yo sí, más que nada porque aprovecho las sobremesas y las consiguientes siestas de la familia para hacer este tipo de historias. Y además esta la quiero meter ya porque, a su vez, voy a aprovechar ambos post para el número 6 de Cienfiebres Musicales.

Pues nada, ahí os dejo, mis 10 bandas o artistas internacionales de lo que llevamos de siglo que, como siempre se dice en estos casos, podrían haber sido otros diez ya que he dejado un buen número de bandas en el tintero, pero hoy son éstos los seleccionados:

DOVES

Hubo un momento, allá a inicios de siglo, en el que tras el bombardeo britpopero de medidados de los 90, se produjo una especie de reacción de bandas inglesas llamémoslas intensitas (creo que algunos llegaron a llamarles los Nuevos Nuevos Románticos) que nos dejaron muy buenos discos: Coldplay (quienes más lo petaron a nivel comercial), Snowpatrol, Starsailor, Turin Brakes, Travis… y estos Doves, quienes, a mi modo de ver, fueron los mejores, los que más disfruté, los que más me fliparon cuando tuve la oportunidad de verles en directo y de los que, en mi opinión, mejor envejecen sus álbumes (me estoy acordando de una anécdota con un borracho después de ver a los Cut Copy en Bilbao en la que me dijo que Doves era la banda que más le gustaba escuchar mientras follaba… pero bueno, eso lo dejaremos para otra entrada y, si queréis, podéis leer la crónica de aquel concierto que escribí en LFA en el que la menciono de pasada)

ARCADE FIRE

Un poco en la misma liga que los Doves, aunque sonando diferentes y llenando estadios. Sus tres primeros trabajos son para enmarcar y creo que han hecho méritos suficientes para convertirse en una de las bandas más importantes, sin duda, de lo que llevamos de siglo. Ya escribí sobre los canadienses en Mi Banda Sonora por lo que no me explayo más.

THE POSTAL SERVICE

La indietronica fue una etiqueta que también emergió con el estreno del siglo. Postal Service fue uno de sus principales representantes, con un pop intimista y delicados y sofisticados tañidos electrónicos. Además, dado que sólo publicaron un disco, el fantástico “Give up”, se les podría catalogar como uno de esos proyectos de culto.

FRANZ FERDINAND

Otros que despuntaron en el XXI. Los escoceses capitaneados por Kapranos nos trajeron fiesta y oportunidades para hacer el cafre en sus conciertos cuando aquella especie de revival del postpunk era lo más. A este respecto, creo que Franz Ferdinand me han brindado de los mejores momentos en un directo en estos años, por no hablar del buen número de himnos (“Take me out”, “Do you want to”) que nos han brindado para desgañitarnos y por los que, en definitiva, bien merecen entrar en esta lista tonta.

IRON AND WINE

Me imagino a Sam Beam como el típico tipo que todo padre y madre querría para su hija: encantador, delicado, servicial, trabajador, paternal, amantísimo. Lo digo en serio. Y encima el tío hace unas canciones preciosas y muy emocionantes. En cualquiera de sus trabajos. Nos ponemos uno de sus discos en casa Ana y yo y nos ponemos más tiernos y felices. Fuera coñas.

THE LAST SHADOW PUPPETS

Sólo por su primer disco, “The age of understatement”, tienen que estar aquí. Que unos mozalbetes como Alex Turner y Miles Kane se currasen un disco que desde el minuto cero se convirtiese en clásico, que desprendiese la elegancia que desprende y que me hiciese viajar por películas de espías de los 60 ataviado con una fabulosa levita, me parece algo extraordinario. Sus dos siguientes trabajos (LP y EP) no están mal pero quedan lejos de ese inconmensurable debut.

AMY WINEHOUSE

Es un mito y resulta casi obvio incluirla aquí. Pero más allá de su triste historia y dramático final, dejó una colección de canciones que la convirtió en una de las grandes divas del soul contemporáneo. Sus temas siguen sonando fabulosos y sus letras adquieren un significado muy especial habida cuenta de los acontecimientos.

SHARON JONES & THE DAP KINGS

Parte de las letras que me han sobrevenido para Winehouse podrían valer, en cierto modo, para la señora Jones. La otra gran diva del soul en lo que llevamos de siglo XXI que, desgraciadamente, también nos dejó antes de tiempo. Y como la anterior, fantásticos discos y canciones como legado. Nos ha dado mucho; se aplicó en eso de Give the people what they want.

MICHAEL KIWANUKA

Quizá uno de los artistas más respetados en la actualidad y uno de los más queridos y escuchados en casa en los últimos años. Tres discos como tres soles en los que se conjuga un pop pluscuamperfecto, un delicado folk que, personalmente, a veces, me recuerda a Nick Drake y un soul combativo que deja de lado lo lúdico y se pone en modo combate. Y todo esto lo amalgama de forma inmaculada. De diez. Apostaría a que dentro de cuarenta años se hablará de este chico como ahora se habla de los mitos más grandes.

VETIVER

Cuando antes me refería a Iron & Wine, he de agradecer, además de a mi amigo Javi, a Vetiver su descubrimiento. Quizá el grupo de San Francisco fue el que me propició una fiebre en torno al folk americano y sonidos agrestes. Todos y cada uno de sus álbumes me hacen pensar que sigue habiendo esperanza y eso no es moco de pavo. Maravillosos.

Mis 10 del 21 [Listas Tontas]

Un wathsapp de Luisbe, aka Despachopop: A ver qué te parece. Y un enlace: éste.

Mi respuesta al de un rato: Es una lista muy tú. Mola. Igual te cojo el post de ejemplo y hago uno parecido en Cienfiebres.

Bueno, pues aquí está. Esta es mi lista de mis diez bandas españolas favoritas de lo que llevamos de siglo XXI. A diferencia de la de Luis, me ceñiré a grupos cuyos discos de debut o cuyo nacimiento se haya producido de 2000 en adelante (y sin entrar en la polémica de en qué año arranca el siglo o la década y demás)

LA CASA AZUL

El proyecto de Guille Milkiway vio la luz reivindicando un pop edulcorado, chicle, nostálgico y melómano, que, poco a poco, fue evolucionando hacia la pista de baile, el disco y en el que las letras, en contraste con la música, se tornaron amargas. Personalmente, uno de esos artistas a los que se les quiere desde el principio.

COOPER

De las cenizas de Los Flechazos, Alejandro Díez Garín formó Cooper, proyecto personal de pop exquisito, en el que se podían apreciar ramalazos modernistas de su época al frente de la mencionada banda, pero abriéndose a un espectro más amplio, que, a mi modo de ver, le ha convertido en el mejor exponente del pop de guitarras del estado. Cualquiera de sus discos lo atestigua.

EDWIN MOSES

Permítanme que añada este nombre. Puede sonar un tanto extravagante que incluya este proyecto entre lo mejor del XXI a nivel patrio. Tómenlo como un guiño a la música negra, género que, de alguna manera, he descubierto y me ha enamorado en este siglo, amor del que Edwin Moses tienen bastante responsabilidad. Y aunque los ortodoxos del género me retiren la palabra, me parece que lo que Navarro, Errea y Vigil hacen aquí no tiene nada que envidiar a grandes nombres del soul de ayer, hoy y siempre.

AIRBAG

A fe que los descubrí porque nacieron bajo el auspicio del sello planetero Ejército Rojo, como ya expliqué en su momento. Pero, más allá de ello, Airbag han sido el grupo que más me ha entusiasmado dentro del subgénero punk-pop. Sus homenajes al verano, al cine serie B, a la adolescencia son unos caramelos demasiado dulces como para no incluirles aquí. Añadamos que Airbag ha sido el primer grupo favorito de mi primogénito.

LA COSTA BRAVA

Costabravismo siempre. Más allá de que la fiebre por Algora sea perenne en esta casa, la existencia de La Costa Brava fue algo maravilloso. Alejados pero cerca de El Niño Gusano, creo que la banda de Algora, Nixon y compañía fue uno de los mejores ejemplos de que se podía seguir practicando un pop elegante e inteligente en esta época.

MIQUI PUIG

Otro ex que, en mi opinión, ha brillado más en solitario que formando parte de una banda. El que fuera líder de Los Sencillos, Miqui Puig, debutó en solitario con un disco absolutamente delicioso (“Casualidades”, 2004), calificación que yo extendería, sobre todo, a sus dos últimos trabajos. Nuevamente, elegancia e inteligencia tamizada con guiños soul.

DELOREAN

Los zarauztarras debían estar aquí. Me enfebrecieron cosa mala durante su existencia en este siglo. Tocaron techo con un EP, “Ayrton Senna”, que podría incluirlo entre mis obras favoritas de la historia (#Cienfebrismo) y me abrieron puertas a determinados sonidos electrónicos que si no es por ellos jamás hubiese catado. Honor.

GRUPO DE EXPERTOS SOLYNIEVE

No negaré que la presencia del frontman de una de las bandas de mi vida, J, contribuyese a acercarme a GESYN. Pero tampoco negaré que, por momentos, lo que ha salido de este proyecto ha superado a Los Planetas. Un gran ejemplo de cómo fusionar rock sureño (americano y andaluz) con buen pop. De diez.

TRIANGULO DE AMOR BIZARRO

No he ordenado esta lista de ninguna manera, de menos a más o de más a menos, pero creo que si lo hubiese hecho el cajón más alto del podio habría correspondido a TAB. Creo firmemente que son EL GRUPO español de lo que llevamos de siglo. Lo atestiguan con cada álbum y no parecen tener techo. Actitud, violencia, belleza, innovación… buah… son la hostia.

BIZNAGA

Quizá les he incluido por cubrir un poco la cuota de modernidad en un sentido estrictamente temporal, es decir, de bandas de cinco años o menos a esta parte. Pero aparte de ello, que en sí no tiene ningún valor, agradecer a Biznaga que me hayan vuelto a congeniar con un género – un punk oldschool – y por provocarme un montón de sensaciones cada vez que les escucho. Se merecen estar en esta lista.

Bueno, pues nada, estos son los diez elegidos. Supongo que podrían haber caído otros de haber hecho la lista en otro momento, pero a buen seguro que un alto porcentaje de los aquí presentes también habrían estado. En cualquier caso, he valorado otros nombres, a saber: CHARADES, PANIKS, LA BIEN QUERIDA, THE NEW RAEMON, NOVEDADES CARMINHA, STAR TRIP, TACHENKO, CAROLINA DURANTE, JOSELE SANTIAGO, PETIT POP, SIDONIE, DAR FUL FUL, DELUXE, ELLOS, THE SUNDAY DRIVERS o LORI MEYERS… pero al final, por hache o por be, han quedado los mencionados.

Pues nada… esto no era una especie de cadena o reto de esos típicos (y que me encantan) de las redes sociales, pero ya puestos, en cuanto publique esto, le voy a mandar un wathsapp a Luisbe y le voy a proponer que publique otra como ésta pero de bandas internacionales.

¡Salud!

Series [Listas Tontas]

Uno se cree un advenedizo en este mundo de las series de televisión (o de plataformas en streaming) y se da cuenta que, en realidad, ha visto muchísimas de ellas antes de que fuese una especie de asignatura obligatoria. O, más bien, antes de que fuese uno de los temas recurrentes en la gran conversación dospuntocero. Y, a ver, en cierta forma, lo soy. Quiero decir que, por ejemplo, ayer mismo me acabé la aclamada Juego de Tronos, llegando casi un año tarde a la tertulia común. De hecho, cabe reconocer que, quizá, una de las razones por las que empecé a ver dicho producto era por no sentirme excluido a la hora del café en el curro. Era como no tener wathsapp en un grupo de adolescentes. O como no ver a día de hoy Pleaky Blinders o como se llame la serie de moda.

A ver, que me lío. Que decía que más allá de que el mundo de las series tenga en la actualidad o de unos años a esta parte una especial relevancia en nuestros entornos y de que se inviertan ingentes cantidades de dinero en producir nuevas producciones, éstas han sido productos audiovisuales relativamente habituales entre mi generación e incluso algunas anteriores (¿no eran, acaso, Vacaciones en el mar o Con ocho basta series?) y que, por tanto, lo verdaderamente novedoso es el ruido que generan. MASH, Canción triste de Hill Street, Luz de Luna, Treinta y Tantos, El Equipo A, por citar algunas que me vienen a la cabeza y que, no sé por qué, parece como si estuviesen en otra categoría respecto a las actuales.

Y, a pesar de todo, también recuerdo otras cabeceras, no ya de ahora (la oferta es tan ingente que ni me lo planteo), sino antiguas que tampoco he visto; yo qué sé, Friends o Frasier, por decir alguna. Dicho esto podría concluir que, tanto antes como ahora, nunca he sido un gran seriéfilo. Pero, aún así, supongo que por acabar ayer Juego de Tronos (¿no os parece que le sobran dos o tres temporadas?) y por preguntar hoy por ahí recomendaciones al respecto, pues como que me ha inspirado para abrir una nueva Lista Tonta y hacer memoria de cara a elaborar un top de series favoritas con el que concluir este infonesivo post. Una lista, admitiré, tampoco especialmente pensada, con algunos nombres recientes y surgida un poco a bote pronto. Aunque sí creo que el podium lo mantendría si la volviese a hacer otras ochenta veces. Vamos a ella.

1.- THE SIMPSON
2.- THE WIRE
3.- LOS SOPRANO
4.- CREMATORIO
5.- BÚSCATE LA VIDA
6.- THIS IS ENGLAND
7.- EL PRÍNCIPE DE BEL AIR.
8.- FUTURAMA
9.- YEARS AND YEAR
10.- THE VIRTUES
11.- MATRIMONIO CON HIJOS
12.- PERIODISTAS

Imagen vía: Paredes que Hablan

Cosecha del 19. Las pelis (y series)

Mirad qué ridículo: empecé a pensar que cómo iba a presentar yo ante la audiencia de Cienfiebres una lista de películas habiendo visto solamente UNA producida este año. Así pues, decidí adelantar la lista de los discos y dejar un tiempo para ver algún film de 2019. De esta forma, en las últimas 48 horas he tenido (o he generado) la oportunidad de ver dos de los títulos más aclamados de este año que hoy toca a su fin. Insisto: RIDÍCULO, ¿verdad? En mi descargo diré, como le comenté ayer a Diego (uno de mis prescriptores cinematográficos de cabecera), que, no sé por qué, este año me había surgido la necesidad o el ansia de ver determinadas cintas y, entre ellas, las dos últimas que he visto estos dos días. Por ello, el venir a publicar aquí mi cosecha de pelis (y series) ha servido de acicate definitivo para verlas. Ridículo.

En fin, que Salvo Toy Story 4, hasta el domingo no había visto ninguna película producida este año. Ahora sumaremos Érase una vez en Hollywood y Parásitos. Es lo que hay. Ya he dicho muchas veces que no soy cinéfilo, que no acostumbro a acudir a las salas de cine y que, además, tengo que compaginar el visionado de películas en casa con niños, cansancio, sueño, libros, fútbol, discos y series. Sí, en ese sentido, este año creo que ha sido el año en el que he desembarcado con cierta profusión al hype audiovisual de los últimos tiempos.

En definitiva, que haciendo recuento, este 2019 he visto un total de 18 películas, sólo tres de este año y – sombra negra de confesión sobre mis ojos – lo que más me ha gustado de las 18 han sido dos de las grandes obras de la filmografía de Woody Allen: Desmontando a Harry y Annie Hall. Sí, creo que casi todo el mundo tiene razón cuando las califican de obras maestras. Obras maestras que, insisto, las he visto por primera vez este año.

Del resto de lo que he visto, un poco de todo, unas cosas mejores y otras peores. Puestos a hacer una lista, las que más me han gustado de las 18 serían:

7.- Mamma Roma (Pier Paolo Pasolini)
6.- Madre / El Reino (Rodrigo Sorogoyen)
5.- Toy Story 4 (Josh Cooley)
4.- El graduado (Mike Nichols)
3.- Parásitos (Bong Joon-Ho)
2.- Desmontando a Harry (Woody Allen)
1.- Annie Hall (Woody Allen)

Y, como he dicho, este ha sido el año que más series he visto. Confieso que no quedar excluido en determinados foros y conversaciones me ha empujado a ello, aunque luego siga realmente apartado de las mismas porque siempre llego tarde a ellas. También me ha atraído la temática de algunas, las críticas y demás. Y sí, hay que confesar que hay cosas realmente buenas y con las que he disfrutado muchísimo. Mi lista al respecto sería:

4.- Así nos ven (Ava DuVernay)
3.- Chernobyl (Johan Renck)
2.- The Virtues (Shane Meadows)
1.- Years and years (Rusell T Davies)

Los muy perspicaces apreciarán que las cuatro entrarían en el subgénero de ‘mini-series’ ya que, si no equivoco, todas ellas tienen cuatro capítulos de duración. ¿Casualidad? No lo creo. En este sentido, apuntar que este 2019 he empezado a ver el fenómeno del fenómeno de las series de los últimos años, esto es, Juego de Tronos y que me he visto las seis primeras temporadas. Supongo que a lo largo del 2020 me veré las dos restantes y ya podré hablar con la gente al respec… oh, wait!