Cienfiebres Musicales #55. De LFA DJ’s a lucce DJ pasando por DJ Papas.

La invitación a poner unas canciones en la presentación en sociedad de Esmerinda, me subió la fiebre en clave biográfica pensando en mi exigua e irregular trayectoria como pinchadiscos, recorrido que hoy comparto con vosotras y vosotros en la primera parte del programa y con la siguiente banda sonora:

MOGWAI: Auto rock

GEORGIE FAME: Somebody stole my thunder
GEORGE BENSON: Sunny
THE DECEMBERISTS: Sixteen Military Wives
THE DIVINE COMEDY: I like
THE HONEYBUS: Tender are the ashes
ESMERINDA: Violeta

BELLE & SEBASTIAN: Me and the major
HALCON: Te quiero, te quiero, Mimi yo te quiero
PARADE: Letras, canciones, literatura

BEACH HOUSE: Once twice melody
THE VERY MOST: Six different ways of saying the same thing
LAURA RAIN & THE CAESARS: Rise again

ROBYN HITCHCOCK: Mad Shelley’s letterbox
MIQUI PUIG: La xxx canción de amor en la que el chico gana

CAROLINA DURANTE: La noche de los muertos vivientes

Colección de Favoritas… ¡Champán para todos!

El visionado, la semana pasada, del documental “Champán para todos” (Lola Lapaz, 2018) dedicado al inmenso Sergio Algora despertó en mí unas cuantas fiebres. La de reescuchar los discos de El Niño Gusano o La Costa Brava, claro, siempre necesarios y fundamentales, o la de descubrir la obra poética y/o literaria del personaje. Disparó, asimismo, la idea de dedicar un escrito al pueblo de mi suegro (cuando lo haga lo entenderán) o la de retomar la iniciativa de hacer un podcast o, de no hacerlo, transformarlo en blogcast, qué sé yo (cuando lo haga lo entenderán)

En cualquier caso, quizá la principal fiebre o titular transversal que extraigo de dicha obra tiene que ver con el hecho de que en ella se atestigua que Algora se lanzaba a hacer/vivir/disfrutar las cosas, de forma, a veces, casi improvisada, sin importarle mucho el resultado, gozando del proceso y de los roces inherentes que podían surgir del mismo. Esto interpreté yo (o quise interpretar) en esta especie de biopic del zaragozano.

Supongo que me quedo con eso porque me siento muy identificado y porque, de alguna forma, me (auto)justifica a la hora de poner en marcha diferentes iniciativas como la que vamos a celebrar este sábado 7 de marzo, sin ir más lejos: montar una fiesta, con la música como excusa, para encontrarnos con un montón de amigos en mi bar favorito… y todo así, porque sí, porque hay que hacerlo y porque vamos a disfrutarlo, aunque luego no suene la música, el formato elegido no sea el correcto, la selección de temas no sea la más aplaudida o aunque falten algunas personas importantes… da igual: ¡Champán para todos!

Es justo admitir también que buena parte de culpa de que esto vaya a suceder corresponde a mi amigo David de Haro, que fue el que me dijo que cuando llegase al número mil de mi serial Colección de Favoritas (el poner diariamente una canción en mi muro de Facebook bajo ese epígrafe) habría que celebrarlo… y sí, yo también vi ahí una buena excusa para ello, sin duda. Somos gente de celebrar. ¡Champán para todos!

Por último y en modo spam, simplemente recordar que la fiesta será el sábado, en el Panorama Club (C/Francisco Gómez, 4, Barakaldo), a partir de las 23:30 y que ahí me juntaré con mis amigos Javier Ikaz y Eneko para poner unas cuantas Colecciones de Favoritas; si me lo permiten, dedicaré un post ad hoc a los pinchadiscos mañana o pasado. Así, no quiero acabar este escrito sin agradecer a Javi, capo del Panorama, por poner su garito a nuestra disposición para celebrar este acto, a Miqui Puig por permitirnos mancillar la portada del mítico disco de Los Sencillos que da título a nuestra fiesta y, como venimos haciendo, a Sergio Algora por ser faro-inspirador de este vuestro servidor.

¡Nos vemos el sábado! ¡Champán para todos!

Lunes de resaca I: la musical

Como ya me encargué de promocionar durante los días previos, el sábado, además de jornada de reflexión electoral, era el día (la noche) del bolo de Cooper en el Satélite T y posterior turno para este Cienfiebres de seleccionar y poner canciones para la concurrencia al citado evento. Público que fue numeroso durante el concierto del que fuera líder de Los Flechazos, audiencia talludita en muchos casos y de evidente estética modernista.

El concierto de Alejandro Díez y compañía fue realmente bonito. Intenso, emocionante y en el que el leonés realizó un completo repaso a una discografía plagada de gemas pop aunque más centrado en su último trabajo, el EP «UHF». Un directo amable, cercano y muy bien ejecutado. Me gustó mucho.

En lo que a mi pinchada respecta, bien y mal. Como en anteriores ocasiones, me divertí eligiendo temas, divagando cuál es la canción adecuada para poner justo después de la inmediatamente anterior y contento (unas veces más y otras veces menos) al ver las reacciones del respetable. ¿Las que más gustaron desde mi subjetivo punto de vista? «Tender are the ashes» de The Honeybus, «Somebody stole my thunder» de Georgie Fame, «Shout to the top» de The Style Council y «I like» de The Divine Comedy creo que fueron las más celebradas por un respetable que, todo hay que decirlo, descendió notablemente al acabar el bolo.

Y mal, decía, porque no pude poner canciones todo lo a gusto que me habría gustado al estar siendo sometido a una, vamos a decir, silenciosa pero intensa presión por parte de los pinchadiscos que iban a poner sus temas después de mí. El caso es que me enteré de que compartiría esta actividad el viernes. No problem. Pero el, llamémoslo, conflicto radicó en que no se marcaron horarios y ni ellos ni yo sabíamos a qué tiempo atenernos. A pesar de ello, creo que, teniendo como teníamos horario hasta las 05:00 de la mañana, podrían haber sido algo más respetuosos hacia mí ya que cuando apenas llevaba poco más de media hora de sesión se me empezó a atosigar en plan «a ver si vas acabando». O igual será impresión mía, no sé, o será que yo no llevaba un look tan acertado o que no pinchaba con vinilo y, por tanto, se me podía exigir rapidez en mi turno. Sea como fuere, un borrón que tampoco ha de empañar el buen rato pasado tanto durante el concierto como desde la cabina.

Currículum Pinchadiscos o Autobombo DJ

Celebramos unas cuantas nocheviejas en la lonja de Paco. Una especie de garaje que nuestro amigo, con sus manitas, había transformado en un local en el que, puntualmente, se podían celebrar fiestas. Molaba mucho aquel habitáculo presidido por el morro de un 127 en cuya parte inferior los restos del capó hacían las veces de tapa de una nevera en la que enfriar las bebidas. El equipo de música parecía estar hecho a retales pero tenía dos bandejas de entrada para CDs y eso valía para jugar a pinchar música. Situemos, pues, el pistoletazo de salida ahí.

Careto en la lonja de Paco.

Jabu y yo fuimos a ver a The James Taylor Quartet al Antzoki. No recuerdo el año. Hace mucho. Nos situamos en primera línea, junto a las escaleras, y bailamos como, posiblemente, no hayamos bailado nunca ni vayamos a volver a hacerlo. Nos pegó la fiebre por el acid jazz y el funky y el soul y tal. Tal fue así que organizamos una pseudofiesta en el Alaska. El Alaska de Pako. Yo creo que la llamamos Black Sessions o algo así. Yo creo que hicimos hasta carteles. Pinchamos, por este orden, yo, Jabu y Kepa. Yo llevaba una camiseta verde de la Stax. Recuerdo que estaba Alvaro Brutus y que me sugirió que pusiera alguna canción. Para mí el hit de la velada lo pinchó Kepa bien entrada la noche. Fue el «Somebody stole my thunder» de Georgie Fame. La putada es que la fiesta fue en la entrada del Alaska y no en el reservado del fondo. Hubiera molado allí.

Nos gustó y repetimos. Nos lo pasamos tan bien que les propusimos a Kalbo y Patxi montar un sarao así en El Tubo. Aceptaron. Creo que también hicimos carteles. Épocas pre-redes sociales. Esta vez Jabu y yo y Kepa como asistente. También estuvo guay aunque sí es verdad que, por aquel entonces, el Tubo ya era un reconocido club de punk-rock y determinados sonidos no eran bien recibidos por parte de la audiencia que, por supuesto, abarrotaba el local. Creo que llevaba una camiseta de la Motown y me sentí guay cuando Patxi se interesó cuando pinché esa magnífica versión que George Benson hace del clásico «Sunny» de Bobby Hebb.

En 2004 hicimos, en LFA, una surrealista entrevista a la maravillosa gente que organiza Ebrovision. En Miranda, en un poco glamouroso backstage. Una tertulia de la que surgió una buena relación, una bonita amistad. Uno o dos años después, no sé, nos propusieron organizar una fiesta de presentación del festi en Bilbao. Raúl se encargó de todo y acabó organizando el evento en el Palladium. Bueno, en realidad, creo que ya por entonces no se llamaba Palladium pero como no recuerdo su nombre, da igual. Fue en 2005. Ahora lo recuerdo porque fui a pinchar teniendo la rodilla jodida y me la fastidié jugando a pádel el verano de aquel año, cuando estaba de becario en Europa Press. Recuerdo que llevé una camiseta de los Longboards y que vino Ana. También pinchó Jon y, claro está, subieron Rami y Carol desde Miranda. Tengo la sensación de que no hubo mucha gente.

Cartel del Ebrovision 2015

Supongo que sería, por tanto, en 2006, cuando volvieron a invitarnos a poner música en la fiesta de presentación del Ebrovisión. En aquella ocasión el local elegido estaba en Las Arenas, en Getxo. Fue en el Momo. Sólo pinché yo y me lo pasé guay. Recuerdo que dos personas vinieron a preguntarme qué era lo que sonaba cuando sonaba el «Sixteen Military Wives» de The Decemberists.

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