Cosecha 2014. SD Eibar.

ipurua

¡Aúpa el Eibar! A falta de grandes alegrías proporcionadas por mi equipo (el Barakaldo) y estando cerca de alcanzarlas la pasada temporada por parte de ese otro club por el que guardo grandes simpatías (el Liverpool), sí ha habido unos colores que me han hecho sonreír y que merecen formar parte de la Cosecha 2014 a nivel balompédico. Estos son, sin duda, los azulgrana de la SD Eibar.

Y es que no deja de ser alucinante pensar cómo hace dos años veía ganar a mi Baraka en el grandioso estadio Ipurúa (en la foto de arriba), en un partido de barro, lluvia, frío, garra, pundonor… En un clásico choque, por tanto, de Northern Football, y ahora, en 2014, vemos a los armeros batirse el cobre con las grandes superpotencias de la Liga española.

Y no deja de resultar aún más alucinante pensar que la escuadra guipuzkoana lo hace manteniendo la mayor parte de aquel bloque de 2ªB, confiando en el cuerpo técnico que ha logrado el histórico hito y realizando todo ello con unas cuentas saneadas, sin deudas, pagando al día a todos sus empleados y siendo, con todo, un ejemplo para todo el fútbol. Un espejo al que, personalmente, me gustaría que se fijase el Barakaldo.

Con todo, este año que se acaba ha de ser recordado, sí o sí, por todos los aficionados al fútbol, como el año en el que un equipo humilde, de un pueblo obrero, se planta en la máxima categoría del fútbol español y lo hace, además, vendiendo muy difícil su piel y soñando, con muchos visos de hacerse realidad tal y como se está disputando el campeonato, con permanecer en esta categoría. Chapeau por el Eibar, por su hinchada (tuve la oportunidad de acudir a San Mamés a ver al conjunto azulgrana y lo de su hinchada fue espectacular) y por ser, bajo mi punto de vista, el mejor representante de un tipo de fútbol en el que muchos aún queremos seguir creyendo.

¡Aúpa el Eibar!

Cosecha 2014. Beck.

A menos de dos semanas para que finalice el año, llega el momento de echar la vista atrás. Dicho así parece como si fuese una obligación. La dictadura del calendario. O la costumbre de amistades, familiares, medios de comunicación y demás de ponerse nostálgicos en las postrimerías de diciembre. Un comportamiento que, además, se ha visto amplificado, desde hace ya unos años, creo yo, con el generalizado uso de Internet. O, dicho de otro modo, que eso de hacer listas en la red nos mola muchísimo. En LFA, en Narradores, en Degústalo y en otros vomitorios digitales en los que he tenido la oportunidad de participar siempre lo hemos hecho. Y sí, me gusta. Un acto pueril si queréis, pero entretenido. Los libros, los discos, las pelis… Todo eso que me (nos) enfebrece recopilado a partir del marco temporal de un año concreto, en este caso, 2014.

Dicho lo cual, intentaré actualizar, de aquí al 31, el blog con una entrada diaria en la que repasar obras u otro tipo de episodios o anécdotas acaecidos durante estos doce meses que se evaporan… No será una lista al uso como las que hacía en algunos de los blogs mencionados anteriormente pero bueno, es otra forma de hacerlo. Otra manera de dejar constancia de la cosecha 2014.

Beck. ‘Morning phase’. Discazo. Yo soy más de este Beck. Más que del del mítico ‘Loser’ o aquel divertido ‘Midnite vultures’, por mencionar algunos de los bandazos estilísticos que el norteamericano ha practicado a lo largo de su trayectoria. El trabajo de este año es más similar al (hasta 2014) mi disco favorito, ‘Sea change’. En definitiva, que a mí me mola más el señor Hansen cuando se pone tiernito, blandito y se pone a practicar un folk-pop intimista y delicioso. Una maravilla, oigan.